Ahora más que nunca, cuando pasemos esta alarma sanitaria y social, hemos de cambiar un poco nuestra forma de entender la salud y especialmente, de como hacemos las cosas. Algunas tans simples como respirar o comer, las hacemos de forma inconsciente, pero vale la pena parar y recapacitar.

SISTEMA INMUNITARIO

En la Medicina china, la forma de defender nuestro cuerpo es vista desde muchos lugares, que entre ellos protegen nuestro organismo desde fuera hacia dentro.

Te invito a que mires de otra manera tus cuidados para así tomar consciencia de tu salud.
Estas energías solo se mantienen bien equilibradas si ejercitamos unos buenos hábitos:

     – Respirar de una forma consciente: Tomar consciencia de como respiras habitualmente y buscar formas de hacerlo, con al menos 10 respiraciones profundas, para invitar a nuestro cuerpo a que se enriquezca del aire.

     – Comer de forma saludable y consciente: Comer sano es comer de todo y sin excesos, pero comer sabiendo que aquel alimento te está nutriendo, te da comprensión de la alimentación. También hay que tener en cuenta, la postura que adoptas ante ese momento en el cual te alimentas.

     – Hacer ejercicio: El generar movimiento en nuestro cuerpo, genera movimiento del agua, de la sangre y de nuestra energía. Eso nos activa de nueva energía y nos renueva en muchos aspectos. Nos da la capacidad de no envejecer tan rápido, ya que el movimiento de los músculos, tendones y de nuestras articulaciones, se mantienen en movimiento, y el MOVIMIENTO ES SALUD.

     – Intentar tranquilizar tu mente: El mantener nuestra mente enfocada en cosas que no nos desgasten (como pensamientos repetitivos o preocupaciones constantes)
Buscar formas de relajarla ayudándote de cualquier técnica de relajación.

 

Todo esto se mantendrá en un buen equilibrio (buena salud) si buscas siempre la manera de ser consciente con tus cuidados y pensar que lo que haces hoy, también es para el mañana.


Los buenos hábitos son la base de la buena calidad de todos nuestros órganos de manera funcional, Orgánica y Energética, ya que nuestro cuerpo es un templo en continuo movimiento impulsado por la energía. ¡Cuidémoslo¡