La medicina china, medicina ancestral originaria de la antigua China, ha perdurado y ha evolucionado a lo largo de la historia. Durante la segunda mitad del s. XX, esta terapia ha ido introduciéndose en los países occidentales y ha obtenido una gran aceptación entre los usuarios de estos países que han encontrado en ella una medicina diferente, nada agresiva y muy preventiva, mediante la cual se obtienen resultados eficaces y rápidamente.

La medicina china es una medicina holística ya que entiende que no existen enfermedades, sino enfermos, tiene en consideración no sólo lo que sucede en el órgano afectado, sino también lo que sucede en todo el organismo, la manera de manifestarse, como responde a las influencias externas y a los estímulos del entorno.

La acupuntura es una técnica curativa usada en la Medicina Tradicional China. Se usan las agujas muy finas para estimular puntos específicos en el cuerpo. Estos puntos se distribuyen en los canales de energía llamados «Meridianos.» Se aplican los tratamientos de acupuntura sobre estos puntos o meridianos para mejorar el flujo y equilibrio de la energía.

En el mundo occidental, la Acupuntura, entre ellas, es la técnica más conocida y aceptada por los sectores científicos. También está reconocida por el OMS(Organización Mundial de Salud) desde el año 1979.

La terapia con ventosas (o cupping) es uno de los métodos terapéuticos más empleados en la medicina tradicional china. Es muy sencillo y consiste en aplicar ventosas en puntos de acupuntura determinados o también en zonas concretas de la musculatura para ayudar a mover el flujo de energía y la sangre hasta la zona afectada. Ésta técnica se remota a miles de años atrás. 

La aplicación de las ventosas solemos utilizarlo para calmar dolores musculares o articulares, oxigenar los tejidos, activar el flujo sanguineo o ayudar a reducir la humedad, el viento o el frío de los meridianos. 

Existen varias técnicas, pero básicamente se aplican las ventosas de forma directa en la piel del paciente y suele recorrerse la zona de columna vertebral del paciente. En ocasiones se dejan las ventosas durante 10 o 15 minutos para que trabajen y en otras, se realiza un movimiento en éstas para conseguir la liberación de ciertos tejidos. 

El efecto inmediato es una reducción del dolor dado que activamos el flujo sanguineo de la zona, oxigenándola y purficándola.

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